Con un poco de incertidumbre por la escasa venta de boletos y la regaladera por todos lados creía que este tan esperado evento (para mí) podría haberse convertido en la típica fiestilla electrónica que tanto se acostumbran en nuestra ciudad. Pero gracias a no sé quien, no fue así y aquí el relato.
Con tres eventos en la misma zona se suponía que habría un tráfico desquiciado pero a las 10 de la noche que llegué, todo transcurría demasiado tranquilo, otra señal de que no sería el evento que esperaba. Una entrada sin indicaciones y muy austera… seguía con ese “gusanito”. Ya dentro se encontraba tocando Glenn Morrison, como con apenas unas 200 personas de las cuales un pequeño grupo ya traía a tope la fiesta y mostraban el apoyo al DJ a quien parecía no importarle la poca gente y seguía haciendo su trabajo como si estuviera tocando ante miles, que al final de su set frente a unas 1500 personas ya daba muestra de la gran fiesta que puede crear con sus mezclas muy variadas entre el House y el Techno, rara mezcla para mí.
En cuanto a la organización ya se veía una gran mejora comparando con la de mi llegada, las zonas muy bien divididas (y así deberían de ser), General y Dancefloor fueron una misma y estaban pegadas al escenario; la Cristal atrás; y la VIP más atrás aun, haciendo que la gente que en verdad quería ir a bailar lo hiciera cerca de su artista y con un amplio espacio, otro punto por esto. La estructura de la que tanto presumían en el video promoción sí la llevaron, aunque un poco más chica, era como de unos 12 x 5 metros, donde se proyectaban los visuales, bailaban algunas bailarinas y en el hueco de en medio se encontraban los pinchadiscos.
Después del calentamiento dado por Morrisson, como que ahora sí daba inicio la fiesta oficial con la introducción del video de Godskitchen Boombox, proyectando todas las locaciones donde se ha dado esta fiesta y terminando con la palabra GUADALAJARA, para que a partir de ahí como a las 23:30 Tocadisco tomara los controles y desde el principio de su set pusiera la fiestototota a tope con algunas mezclas comerciales en las que invitaba al público a seguir los coros.
Ahora sí con el lugar y el ambiente lleno, alrededor de unas 2500 personas estimo yo, se preparaba el terreno para el headline del evento, y otro por el que esperé muchos años para verlo en mi ciudad, el brazo derecho de mi ídolo Van Buren, el #8 del mundo, el señor Markus Schulz pisaba el escenario a la 1 de la mañana reanimando a los asistentes que estábamos ahí desde tempranas horas y sobre los cuales el cansancio empezaba a hacer. Ahora sí un set de Progressive y Trance puro mantenía el gran ambiente que a esas alturas se vivía, sin dejar de lado los éxitos y algunos remixes que lo han llevado al lugar en donde está, y hasta nos dio una probadita de su próxima producción que saldrá a la venta antes de que termine este mes. Realmente increíble su presentación, quedé exhausto y emocionadísimo por haberlo visto.
Eran las 2:30 y aun faltaban 2 proyectos, por lo que se supone que a las 5 terminaría, no creí que aguantaría pero la energía con la que Cosmic Gate tocaba en verdad era para no parar de bailar, otras increíbles mezclas mantenían despierta a la gente que quedaba, ya no las mismas que vieron a Markus Schulz, pero que se entregaban a los DJ’s de una manera increíble para la hora y el cansancio.
Si los sets venían siendo de 90 minutos, se me hizo raro que cortaran la presentación de estos últimos a solo 70, con lo que faltando 20 minutos para las 4 aparecía en escena Menno de Jong, que es como la nueva promesa del Trance y vaya que lo demuestra, con un set cargado de poder para seguir combatiendo el cansancio de las 400 personas que ahora quedábamos en la pista de baile. Muy bien los primeros 20 minutos, en cuanto dieron las 4 empezaron algunos “problemas técnicos” a lo que empezaba a temer que pararan el concierto y no lo dejaran tocar más. Y así sucedió cuando a las 4:10 decidieron cortar el sonido, dejando al público y al mismo DJ en desconcierto, prendiéndonos todas las luces y corriéndonos de una manera muy sutil pero demasiado tarde como para alcanzar algún after.
En general el evento cubrió mis expectativas y cumplieron con lo que prometieron, los 5 invitados se la rifaron muy bien, el público con toda la energía como se acostumbra en esta ciudad; lo malo es que en varias ocasiones el sonido no estaba a tope, el exceso de cubeteros que pasaban e interrumpían tu baile ofreciéndote cerveza (misma que a mi gusto estaba cara), y el cortón mala onda al joven de Jong fueron los detallitos que opacaron el evento, pero aun así salí muy contento y cansado de la desvelada que aun a estas alturas estoy sufriendo.
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