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IMPRO Promotora.
Ayer se llevó a cabo uno de los conciertos a los que siempre había querido ir, y cómo lo disfruté. Con todo y que mi mejor amiga, con la que me quedaba hasta altas horas de la madrugada cantando ESAS canciones no pudo venir conmigo… me la pasé excelente.
Alejandra Guzmán, se presentó en el Auditorio Telmex ante un lleno de tapatíos y tapatías de todas las edades que cantaron a coro las canciones más conocidas de mi “ídola”, conocida como la reina del rock.
Sí, Alejandra Guzmán es mi "ídola" por ser auténtica, porque tarugada tras tarugada ahí sigue, levantándose y tratando de salir lo mejor librada posible. No, no se le ven operadas las pompas, de hecho se ve muy bien, tal vez un poco
chubby para el gusto de algunos, pero yo digo que está como quiere estar. Eso sí, tiene piernas más envidiables que las de la propia Beyonce y en palabras de algunos de mis amigos es una viejota, no hay más.
Mis amigas y yo salimos a las 8 en punto rumbo al Auditorio Telmex creyendo ingenuamente que llegaríamos con tiempo hasta de sobra para echar el precheleo en el coche, cosa que no sucedió. Entramos corriendo e hicimos relevos en la fila del baño y de las cervezas respectivamente, (qué difícil es ser mujer), durante la espera alcancé a reconocer la tonada de Soy Sólo un Secreto, Un Grito y Porque No Estás Aquí. FUCK me perdí de tres canciones por estar esperando las chelas.
Hasta que por fin tuvimos nuestras respectivas bebidas entonadoras en mano, pudimos entrar al auditorio para olvidar la larga espera; excelentes zona, excelentes lugares. Nos sentamos justo cuando seis bailarinas vestidas de diablitas, acompañaban a Alejandra para dar inicio a Hay un Diablo en Mí. Amé sus botas a la altura de los muslos y toda la parafernalia que armaron en esa coreografía.
Luego vino La Ciudad Ardió, canción que por alguna extraña razón, me pone siempre de muy buen humor. Al finalizar hizo una pausa para decirnos que tuviéramos cuidado con los ostiones, haciendo referencia a su reciente enfermedad que la hizo cancelar su show en la Feria de San Isidro. Se notaba que La Guzman no estaba al cien, pero aún así puso lo mejor de sí.
Es impresionante lo que esta mujer transmite con su voz, es como si tuviera un camión muy bien afinado en la garganta. ¡Me encanta! Fue en ese momento que se dejaron escuchar de la manera más sexy/sensual posible; como sólo ella sabe hacerlo, las notas de Ven..
atrévete por una vez, la noche no ha empezado. Ven, que el humo no te deja ver, el fuego que hay debajo. Ven, no tengas miedo déjame, tocarte muy despacio…
UOOTS, de piel chinita y toda la cosa. Además de que hacia el final de la canción, se escondió detrás de un cañón de luz que proyectaba su silueta en el fondo del escenario, dentro de un gran círculo. Así, la hija de Enrique Guzmán se comenzó a quitar la ropa; primero las medias y después el vestido, haciendo despliegue una vez más, de su personalidad seductora, y del cuerpazo también.
El siguiente cambio fue con un montaje muy al estilo de Marilyn Monroe, el vestido rojo amplio levantándose sensualmente al estímulo de viento artificial de un ventilador, daba la ilusión de que Alejandra fuera una Rosa Roja, con lo que nos bastó para saber cuál sería su siguiente canción.
Al finalizar ésta y después de otro de sus muchos cambios, vino la primera que nos hizo empezar a perder la voz: Volverte a Amar. OBVIO todo mundo se la sabía y parecía que el Telmex se iba a derrumbar. Antes del último coro Alejandra se tomó un momento para decir: “Esta es la noche más bella de mi vida… ¿quieren cantar?” para entonces soltar el
siempre caigo rendida cuando tu me llaaaaamas. Then again piel chinita.
Después se aventó un pequeño
speech sobre la vida, sobre sus problemas, lo cual logró una conexión con el público que se mantuvo mientras cantaba Pasa la Vida, Loca, Mentiras Piadosas y Guerra Fría. Me encantó que mientras cantaba Mentiras Piadosas en la parte del coro
“dime que mañana vendrás, dime que te duele terminar, dime que te sientes muy mal….” Le agregó un no tan sutil
“¡dime que me quieres cabrón!”. Comentario por el cual procedí a pedir otro whisky... ah sí, a esta altura ya había pasado a los whiskies.
Después qué mejor y más representativa canción de la reina, que Eternamente Bella con la que el público se puso de pie en su totalidad mientras coreaban, a todo pulmón las ya conocidas y tan tocadas, cantadas y “covereadas” estrofas.
"Eternamente bella bella, uh uuh uuuh, con un hechizo de gitana..."
¡Gracias Guadalajara! se dejó escuchar de boca de la reina del rock, mientras pretendía que nos dejaba. El poco sorpresivo ¡OTRA, OTRA! fue nuestra respuesta. Entonces la recibimos nuevamente con la más esperada por mí y por seguramente más del 90% del público: Hacer el Amor con Otro.
(...)
Los mechones de tu pelo negro crespo, tus caderas afiladas y escurridas, esa barba que raspaba como lija, y tu sonrisa retorcidaaa, son lo mejor que hay en mi vidaaa… hacer el amooor con otrooo, nooo noo no… Perdí la voz no sé en qué estrofa, yo seguía según cantando, gritando, berreando o llámenle como quieran; pero no importaba porque casi 5 mil personas a mi alrededor, estaban haciendo lo mismo.
Alejandra firmó su concierto con La Plaga, desgarrando o al menos pareciendo que desgarraba su garganta con
"mis jefes me dijeron ya no bailes rock and roll, si te vemos con la plaga tu domingo se acabó.. ahí viene la plaaaga" , que puso a bailar a los ya satisfechos asistentes, declarándose ante todos, orgullosamente, la reina del lugar.